La historia que esconde esta
institución es una de las más tristes y, a la vez, solidarias de la ciudad.
El expósito era el recién nacido abandonado por la madre. Las casas de expósitos eran instituciones que resolvían el problema de la maternidad no deseada. La moral católica y las dificultades económicas de una buena parte de la sociedad hacían que multitud de niños fueran abandonados.
En todas las ciudades importantes,
por ley, había una casa de expósitos, en las que se instalaba un torno donde se depositaba al recién nacido
sin que nadie lo viera, y se tocaba una campanilla. Una de las
religiosas acudía al instante para recogerlo.
En 1853 nació La Casa de Maternidad y Expósitos de Barcelona en el local de la Misericordia en la calle Ramelleres. Al comienzo las cosas fueron difíciles, entre el 80 y el 100 de los niños se morían, especialmente los recién nacidos. A finales del siglo XIX se consiguió controlar la mortalidad y el número de niños creció.
En 1895 se aprueba el Plan de Actuación y Ordenación de la Casa de Maternidad, El proyecto inicial de la estructura y de los pabellones -la mayoría modernistas- se encargó a Camil Oliveres i Cansaran, que distribuyó los edificios de manera independiente por el recinto siguiendo los cánones sanitarios más avanzados de aquella época. Después de su muerte, el proyecto lo continuaron otros arquitectos.
Los pabellones construidos hasta la primera década del siglo XX son edificios construidos con mampostería de piedra combinada con ladrillo visto y ornamentados con detalles de cerámica.
Años más tarde se construyeron otros pabellones con una estética diferente. Las diferentes fases de construcción de la Casa de la Maternidad se prolongan durante casi setenta años.
A partir de 1914 el centro es un referente de la beneficiencia infantil. Los profesores puestos por la Diputación sustituyeron a las monjas en la educación de los niños y por primera vez les dieron las clases en catalán. Fue la primera institución de todo el Estado español de aplicar el sistema pedagógico de María Montessori.
Además, se iniciaron servicios de pediatría (para atender a los cerca de 2.000 niños que por aquel entonces residían en la casa) y de ginecología. La atención médica profesional sustituía así al voluntarismo de las comadronas.
Pero la Guerra Civil rompió con todo aquello. A causa de la contienda y la falta de recursos, centenares de padres llevaban a sus hijos para que estuvieran a salvo temporalmente.
El franquismo significó un retroceso. Las religiosas tomaron de nuevo el control del centro y en 1957 el general Franco inauguraba los Hogares Mundet. Se tendió a reducir la población infantil de la Casa, acortando la edad de estancia para trasladarlos al nuevo equipamiento. Por el contrario, la sección Maternal se había consolidado como un servicio público pionero en relación con las especialidades de Tocología, Ginecología y Pediatría.
El cese de las actividades de la Casa de Maternidad estuvo marcado por un cambio en la legislación. Hasta 1958, los padres biológicos podían reclamar a sus hijos, lo que desanimaba a los padres que querían adoptar, pero ese año la ley cambió y las parejas empezaron a adoptar. Los abandonos a la manera tradicional ya no se producían y el Estado se encargó de proporcionar cobijo a los abandonados y huérfanos a través de los centros de acogida. La Casa de Maternidad cerró sus puertas en los años 80 después de un siglo y medio de atención.
Actualmente los jardines proporcionan un área de descanso con grandes áreas de césped que dan una sensación de gran amplitud, con anchos caminos de tierra que unen de los pabellones como los accesos al recinto. Muy tranquilo y con poca gente, cuenta con dos áreas de juegos infantiles.
Se pueden contemplar en ejemplares de unas dimensiones y una calidad no demasiado habituales, como las altísimas palmeras datileras Canarias, y tres magnolias de un tamaño más que excepcional, sobre todo una de ellas, gigante, probablemente la más grande de Barcelona, con más de 12 m de altura y una anchura que supera largamente los 15 m. Cuando, a finales de primavera, se empiezan a abrir sus enormes flores blancas, es todo un espectáculo.
El expósito era el recién nacido abandonado por la madre. Las casas de expósitos eran instituciones que resolvían el problema de la maternidad no deseada. La moral católica y las dificultades económicas de una buena parte de la sociedad hacían que multitud de niños fueran abandonados.
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Entrada
por Travesera. Pabellón Cambó.
Acogió
la ampliación de la sección infantil para alojar 144
niños de dos y tres años.
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El pabellón Cambó se construyó encajado entre
los pabellones
gemelos Prat de la Riba y Hermanas. |
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Pabellón Prat de la Riba.
Funcionó como enfermería. Actualmente es el IES Les
Corts
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En 1853 nació La Casa de Maternidad y Expósitos de Barcelona en el local de la Misericordia en la calle Ramelleres. Al comienzo las cosas fueron difíciles, entre el 80 y el 100 de los niños se morían, especialmente los recién nacidos. A finales del siglo XIX se consiguió controlar la mortalidad y el número de niños creció.
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| El pabellón de destetados o Ave Maria. Para niños y niñas de 2 a 5 años. Actualmente está ocupado por el Departamento de Salud de la Generalitat |
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| Enfrente, el Pabellón de Lactancia, actualmente Pabellón Mestral. Con espacio para 160 lactantes y 60 nodrizas |
Los pabellones construidos hasta la primera década del siglo XX son edificios construidos con mampostería de piedra combinada con ladrillo visto y ornamentados con detalles de cerámica.
Años más tarde se construyeron otros pabellones con una estética diferente. Las diferentes fases de construcción de la Casa de la Maternidad se prolongan durante casi setenta años.
A partir de 1914 el centro es un referente de la beneficiencia infantil. Los profesores puestos por la Diputación sustituyeron a las monjas en la educación de los niños y por primera vez les dieron las clases en catalán. Fue la primera institución de todo el Estado español de aplicar el sistema pedagógico de María Montessori.
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Pabellón Levante
Pabellón de enfermedades
infecciosas. Actualmente ocupado por
el Organismo de Gestión Tributaria
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Pabellón Poniente.
Para niños tuberculosos.
Para curar y prevenir enfermedades, se consideraban que los niños debían estar
al aire libre el mayor tiempo posible.
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Pabellón Helios
Llamado
así por los efectos beneficiosos de los rayos solares.
Tenía una "galería de cuidado" para niños tuberculosos.
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Además, se iniciaron servicios de pediatría (para atender a los cerca de 2.000 niños que por aquel entonces residían en la casa) y de ginecología. La atención médica profesional sustituía así al voluntarismo de las comadronas.
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| El pabellón Rosa, casa para madres solteras |
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| El pabellón Rosa, es obra del arquitecto Josep Goday y Casals, se inauguró en 1925 y se cerró el año 1974, cuando la instalación se trasladó al pabellón Azul |
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Actualmente acoge oficinas de la Universidad de Barcelona
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Pero la Guerra Civil rompió con todo aquello. A causa de la contienda y la falta de recursos, centenares de padres llevaban a sus hijos para que estuvieran a salvo temporalmente.
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Casa
del Cura. Actualmente
Pabellón Garbí
Pabellón destinado a depósito de cadáveres,
sala de autopsias y laboratorio |
El franquismo significó un retroceso. Las religiosas tomaron de nuevo el control del centro y en 1957 el general Franco inauguraba los Hogares Mundet. Se tendió a reducir la población infantil de la Casa, acortando la edad de estancia para trasladarlos al nuevo equipamiento. Por el contrario, la sección Maternal se había consolidado como un servicio público pionero en relación con las especialidades de Tocología, Ginecología y Pediatría.
El cese de las actividades de la Casa de Maternidad estuvo marcado por un cambio en la legislación. Hasta 1958, los padres biológicos podían reclamar a sus hijos, lo que desanimaba a los padres que querían adoptar, pero ese año la ley cambió y las parejas empezaron a adoptar. Los abandonos a la manera tradicional ya no se producían y el Estado se encargó de proporcionar cobijo a los abandonados y huérfanos a través de los centros de acogida. La Casa de Maternidad cerró sus puertas en los años 80 después de un siglo y medio de atención.
Actualmente los jardines proporcionan un área de descanso con grandes áreas de césped que dan una sensación de gran amplitud, con anchos caminos de tierra que unen de los pabellones como los accesos al recinto. Muy tranquilo y con poca gente, cuenta con dos áreas de juegos infantiles.
Es de destacar la gran variedad de especies vegetales, sobre todo de árboles, que hay en estos los jardines.
Se pueden contemplar en ejemplares de unas dimensiones y una calidad no demasiado habituales, como las altísimas palmeras datileras Canarias, y tres magnolias de un tamaño más que excepcional, sobre todo una de ellas, gigante, probablemente la más grande de Barcelona, con más de 12 m de altura y una anchura que supera largamente los 15 m. Cuando, a finales de primavera, se empiezan a abrir sus enormes flores blancas, es todo un espectáculo.
Situado al lado del Camp Nou, a los amantes del fútbol les recomiendo pasar por aquí antes del partido.
Fuente:
http://www.xtec.cat/~mbazan/les_corts/maternitat/album_maternitat/image001.htm

































































