sábado, 9 de marzo de 2013

La catedral de Barcelona (II). Interiores y claustro


Si en la entrada de la semana pasada me centraba en el exterior de la Catedral de Barcelona, en este lo haré de su interior.
 
 
 
La Catedral tiene 3 naves de igual altura, la central el doble de ancha que las laterales. Las naves laterales cuentan con numerosas capillas, dos por cada tramo.
 
 
El interior utiliza los elementos clásicos de la arquitectura gótica, como la bóveda de crucería (la bóveda está conformada por el cruce o intersección de dos o más arcos llamados nervios que la refuerzan, con una clave o pieza central en el centro).
 
 
La restauración llevada a cabo en el año 1970, permitió descubrir la policromía de las claves de bóveda que el paso de los siglos había ido oscureciendo. La catedral tiene en total 215 claves. En la nave principal están las más grandes, de dos metros de diámetro y con un peso de 5 toneladas.
 
 
 
 
 
 
 
En la zona de la cabecera, encima de la entrada principal, hay un gran cimborrio octogonal cubierto por una bóveda de nervios estrellada.
 
 
 
A la izquierda de la entrada se encuentra la pila bautismal, uno de los pocos elementos que se conservan de la antigua basílica románica.
 


 
 
Y a la derecha de la entrada está situada la capilla del Capilla del Santísimo Sacramento o del Cristo de Lepanto, una de las imágenes con más devoción de la catedral. (s. XVI). Hasta 1932 se había venerado en la capilla central. A los pies del crucifijo hay una imagen de la Dolorosa. Como se considera un espacio para la oración no se permite hacer fotos.
 
 
 
El Altar Mayor cuenta con la escultura moderna Exaltación de la Cruz,  rodeada por seis ángeles. Fue realizada en 1976 por el artista y coleccionista Frederic Marès. El ara, de tres metros de longitud, es de mármol blanco y está sostenido por dos capiteles del primitivo templo visigótico del siglo VI.
 

 
 
Bajo el presbiterio se encuentra la cripta donde se conservan los restos de Santa Eulàlia, que hasta 1687 fue la patrona de Barcelona. Su construcción se debe a Jaime Fabre, a principios del siglo XIV. Fue terminada en 1326, aunque los restos de la santa no se trasladaron hasta 1339.
 
 
 
 
 
 
La girola o deambulatorio es un espacio que rodea el altar mayor de los templos por donde pueden transitar los fieles.
 
 
 
 
 
 
 
 
 Otro de los elementos interesantes es la sillería del coro.
  
 
 
 
 
Originaria de los siglos XIV y XV, en ella todavía se pueden observar detalles como los escudos de la Insigne orden del Toisón de Oro, que están pintados en cada uno de los respaldos de las sillas del coro y son obra del artista Joan de Borgonya.
 
 
 
 
 
Las tumbas reales. Podemos encontrar sepulcros reales como los de Ramón Berenguer I, Petronila de Aragón, Alfonso III de Aragón y Jaume I de Urgell
Sepulcros de Ramón Berenguer I y Almodis de la Marca
 
 
 
 
El Órgano está datado en 1538 y es de estilo renacentista. Sólo hay cuatro en Europa de este tipo. Ha recibido diversas modificaciones e innovaciones, y es uno de los elementos más valorados de la Catedral.
 
 
 
 
 
 
La Catedral tiene un gran claustro al que se accede desde el interior por una hermosa puerta gótica de acceso en mármol blanco.
 


 
 
Al acceder al  claustro (siglo XIV), podemos ver un templete con una fuente, coronada por una pequeña escultura representando a Sant Jordi matando al dragón. A pesar de lo que se pudiera pensar, dado el entorno en el que se encuentra, su antigüedad es de 1970, y es obra del escultor Emili Colom.


 
 
Pero sin duda, lo más representativo y lo que más sorprende, es el estanque con sus trece ocas blancas.
 
Referente a las ocas y su número hay varias leyendas. Una de ellas explica que, cuando se empezó a construir la catedral, el guardián que vigilaba los instrumentos y el dinero tenía un corral con ocas; una noche entraron a robar y las ocas empezaron a graznar hasta que despertaron al vigilante y pudo ahuyentar a los ladrones. Desde entonces las ocas vigilan el templo.
 
 
Otros atribuyen la presencia de las ocas y su número a Santa Eulalia, que fue la primera mártir de Barcelona y pastora de ocas. En el momento de morir tenía 13 años y 13 fueron los martirios que sufrió.
 
 
 
Por otro lado, la catedral de Barcelona está situada donde se cree que estuvo el templo de Cibeles en tiempos de Roma,  que contenían ocas "por la creencia de que las Ocas, eran las guías sagradas, enviadas para aconsejar a los Humanos." Sería, pues, la adaptación cristiana de un rito pagano.
 
 
 
En Navidad se instala un pesebre en el claustro. Y en el estanque, en el día del Corpus, se celebra “l’ou com balla”, una de las tradiciones más características de Barcelona, que consiste en hacer bailar un huevo en el chorro de la fuente, sin que caiga y se rompa. Al celebrarse en dia laboral no es fácil poder verlo.
 
 
 
Al igual que en el exterior, el claustro también tiene gárgolas. Éstas son del siglo XV.
 
 
 
Aquí también encontramos diversas capillas. En una de ellas podemos ver la obra de Josep Llimona El entierro de Cristo, de 1920.
 
 
 
También destaca la capilla Santa Rita de Càssia. El dia de su fiesta, 22 de mayo, se bendicen las rosas.
 
 
 
En uno de los extremos del claustro se encuentra la Capilla de Santa Lucía.
 
 
 
De la puerta de acceso desde la calle hablé en el post anterior. La capilla es un pequeño templo anexionado a la Catedral, se construyó 30 años antes que ésta y es de estilo románico tardío (siglo XIII). En el siglo XVI pasó a venerar a Santa Lucía, patrona de las modistas y de la vista. El día 13 de diciembre, festividad de la santa, los devotos visitan sus reliquias e invocan que les proteja la visión.
 
 
La capilla es pequeña y oscura, por lo que resulta difícil de fotografiar. En el interior tiene dos sepulcros: a la izquierda  el del obispo Arnau de Gurb, fundador de la capilla,  y a la derecha el canónico Francesc de Santa Coloma del siglo XIV, sobre el cual hay un calvario tallado en piedra con el fondo de cristal azul.
 
 
 
La feria de objetos navideños y figuras de pesebre que se sitúan en la plaza delante de la catedral también lleva su nombre.
 
 
Como muchos de los espacios de Barcelona, al tenerlos tan presentes son también de los más desconocidos. Os invito a volver a la catedral y verla de nuevo; se puede entrar gratis, aunque también se puede visitar pagando y acceder a otros espacios como el coro, el museo y el terrado. Este último también puede visitarse como visita independiente.
 

3 comentarios:

  1. Hola Mònica, acabo de descobrir el teu bloci m'agraden molt les teves fotografies, tens molta sensibilitat per captar la ciutat , la vida cotidiana i els detalls ee la nostra ciutat que sovint passen desapercebuts a la gent. jo tinc algun bloc fotografic, entre ells m'agradaria que visitessis un sobre art romanic, http://voltadecano.blogspot.com.es fins aviat cosina.

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  2. sigo....que bien lo cuentas

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  3. Íncreible comentario de la catedral. Me ha servido muchisimo

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