viernes, 22 de febrero de 2013

El barrio de Santa Catalina y San Agustín (II)


Continuamos la ruta que iniciamos la pasada semana por este barrio. Nos quedamos en la plaza de la Puntual, confluencia entre la calle de la Princesa, Assaonadors y Allada-Vermell. Esta última calle  es resultado de la unión de dos calles tras el derribo de las casas que las separaban, una acertada intervención en un barrio de calles estrechas y sin espacios verdes.
 
 
 Se ha convertido en calle bonita peatonal y vecinal, que dispone de una interesante oferta cultural y de ocio. Los sábados hay una feria de artesanía.
 
 
 
Otra curiosidad: la película de Almodóvar, Todo sobre mi madre, rodó aquí algunas de sus escenas.
 
 
Seguimos el trayecto por la calle Assaonadors, que toma nombre del gremio que integraba a los artesanos que se dedicaban a trata la piel y el cuero.
 
 
 
En el nº 10 de esta calle me llama la atención una tienda de aire antiguo que se dedica a la venta de viejos carteles, alguno de los cuales resulta hoy en día curioso.
 
 
 
 
En los números 2-8 de esta calle se encuentra una mansión señorial, la casa Puigxuriguer, también conocida como Casa de la Custodia, de 1550, aunque fue ampliada y reformada en los siglos XVIII y XIX. 
 

 
Conserva tres ventanales góticos ornamentados con pequeñas cabezas.
 
 
En el patio de esta casa (por la calle Montcada), se encuentra el  “Museo del Mamut”, un pequeño y curioso museo privado donde podemos encontrar restos paleontológicos.
 
 
 
Y volvemos a encontrarnos con la Capilla Marcús. En la esquina nos saluda una hornacina con una imagen de San Juan Evangelista. Es la casa del gremio de curtidores, un edificio del siglo XVII y posteriormente reformado.
 
 
Tomamos la calle Princesa. Según dicen, esta calle se abrió para que el ejército, situado en la Ciudadela, tuviera un acceso más rápido y directo al centro de la ciudad. Las obras empezaron en 1882, derribando los edificios que se encontraban a su paso. Se proyectó como la primera calle adoquinada y para realizar la obra se hicieron venir obreros especialistas de Bélgica. Fue abierta en 1892 y se consideró entonces extremadamente ancha. El nombre escogido fue Princesa de Asturias en honor a la futura reina de España, pero al nacer Alfonso XII y quedar resuelto el problema de sucesión, la calle paso a llamarse simplemente Princesa.
 
 
En esta calle nos encontramos con el Palau Gomis, originario de siglo XVI pero muy reformado en los siglos XVIII y XIX, que alberga el Museo Europeo de Arte Moderno.
 
 
 
 
Aunque nos desviamos un poco de nuestra ruta, avanzamos por la calle Princesa, hasta el nº 11, para ver otra tienda: el rey de la magia. Fundada en 1881 es todo un referente; es tienda de productos de magia, escuela, museo y teatro.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Volvemos hacia atrás y tomamos la calle  Barra de Ferro para entrar en el Museo Europeo de Arte Moderno, un centro dedicado a la promoción y la difusión del arte figurativo del siglo XX y XXI.
 
 
Es un museo privado, pero merece la pena, especialmente si no os gusta el arte abstracto. Aquí os dejo algunas imágenes para que juzguéis por vosotros mismos.
 

 












2 comentarios:

  1. Esta última pintura está genial ¿no?
    Me encantó el museo.
    Descubrí tu índice de lugares bellos, gracias.
    Y gracias por el blog.
    Sin duda, de las cosas por las que se agradece que exista el internet.
    Continuaré indagando... lindas fotos.

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  2. Me alegro de que te guste el blog, como tú dices, internet es fantástico cuando nos acerca a todos y hace que descubrir el mundo sea más fácil. ¡Hay tantos lugares bellos en este planeta! Y Méjico sin duda es uno de ellos. Saludos desde el otro lado del Atlántico.
    Mónica

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