domingo, 20 de octubre de 2013

Barcelona tiene castillo



Esta semana se recordaba en la prensa el aniversario del fusilamiento del Presidente de la Generalitat Lluís Companys, en el foso de Santa Eulalia, en el Castillo de Montjuïc. Esta noticia me ha hecho recordar la visita y las fotos que hice recientemente del lugar, por lo que aprovecho para hacer una entrada en el blog.

 
El Castillo de Montjüic está situado en la rocosa montaña de la que toma su nombre, a más de 170 m de altura. Es una antigua fortaleza militar llena de historia (a veces bastante negra), y ligada a la de la propia ciudad de Barcelona.


La primera referencia a una construcción en Montjuïc es del año 1073. No era en más que una atalaya destinada a informar mediante señales de la proximidad de todo navío.


1640. La primera fortificación. Se construye un fortín de tierra con revestimiento de piedra y barro en forma de cuadrilátero y con cuatro pequeños baluartes en sus ángulos.

Patio de armas

1694. Se llevó a cabo una ampliación que ocupó prácticamente la totalidad de la cima de la montaña. El fortín se convierte en castillo, y se instalan además tres baluartes mirando hacia tierra y una línea de dientes de sierra mirando al mar.


El 12 de septiembre de 1714, tras la derrota en la guerra de secesión, el castillo fue entregado a las tropas borbónicas. 
 

En 1753 el ingeniero militar Juan Martín Zeremeño hizo derruir el antiguo fortín de 1640 y acabó de dar forma al conjunto de las fortificaciones, dotándola de servicios y cisternas, una de ellas de agua potable. Aunque esta parte del castillo no es visitable, tuve la suerte de poder acceder a esta zona. 
 
Habitaciones de los soldados

Marcas en las paredes hechas por los hombres que vivían aquí

Acceso a la cisterna
Cisterna del Castillo

Zeremeño también mandó escavar un foso alrededor. Actualmente están ajardinados.


El foso se utiliza para la práctica del tiro al arco
 
Posteriormente, se realizaron nuevas obras, que conformaron el edificio que ha llegado a nuestros días. Se realizaron modificaciones que permitían acoger al doble de soldados, se construyeron nuevas cocinas con capacidad para alimentar hasta a 3.000 soldados, y se dotó al castillo de artillería. Las obras finalizaron en 1779.

 
En 1808, las tropas francesas entran en Barcelona. Las tropas imperiales de Napoleón se apoderan del castillo.
 
Durante las revueltas burguesas y obreras del siglo XIX (1842-43), fue utilizado por los generales Espartero y Prim para bombardear la ciudad cada vez que había desórdenes.


En la década de 1890 se encarcelan aquí a los obreros involucrados en la ola de violencia anarquista. En 1909 se encarcelan los detenidos en la Semana Trágica y se fusila a Francesc Ferrer i Guàrdia, pedagogo creador de la Escuela moderna. En 1919 se encarcelan más de 3.000 obreros. 1936-1938, se llena de prisioneros y se fusilan 173 personas, entre ellas Lluís Companys. Éstas son las celdas en las que estuvieron.

Entrada

Pasillo
Interior de una celda



Entrada a la zona de las celdas

Hasta 1960 el castillo es prisión militar. Se acondiciona entonces como museo militar y en 1963 Franco lo inaugura. Este museo se mantiene abierto hasta 2009.

En el 2007 se cede el castillo al Ayuntamiento, y pasa a convertirse en equipamiento municipal para usos sociales y culturales, bastante pobres, por cierto.


Respecto al futuro, el Ayuntamiento de Barcelona se plantea poner fin al libre acceso al castillo y a partir del 2014 cobrar una entrada a los visitantes. Anualmente pasan casi un millón de personas, la mayoría turistas en busca de las vistas sobre la ciudad. Nosotros en esta ocasión tuvimos la oportunidad de poder verlas desde la parte superior de la  torre más alta, normalmente prohibida al público.


El día era gris y poco después descargó una buena tormenta. Las vistas están envueltas entre nubes y bruma; otra forma diferente de ver la ciudad.









Mientras esto no ocurra, se puede acceder de forma gratuita de lunes a domingo.



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