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lunes, 4 de mayo de 2015

Pavellons Güell




Hasta ahora los Pabellones son una de las pocas obras de Gaudí que no aún no se ha llenado de turistas. Una de las causas era que estaban pendientes de un lavado de cara, por lo que no se les hacía propaganda.

Pero ya les ha llegado el turno y el Instituto Municipal de Paisaje Urbano del Ayuntamiento de Barcelona se encargará de su restauración. Cuando esté acabada, a finales de 2016, se abrirá al público.



Los Pabellones fueron el primer encargo que recibió Gaudí de Eusebio Guell, quien quiso ampliar en 1883 la inmensa finca que su padre había comprado hacía algunos años en la zona de Pedralbes. En ella se encontraba la casa de veraneo de los Güell y las tierras de cultivo que la familia explotaba. La Finca tenía unas treinta hectáreas: bajaba hasta el actual campo del Barça (aún queda en pié la puerta frente a la Facultad de Farmacia) y subía hasta casi el monasterio de Pedralbes.



Las obras de reforma (1884-1887) fueron dirigidas por Joan Martorell y a Gaudí se le encargó una parte de las obras: proyectó el jardín y los pabellones de entrada a la finca por el camino que venía de la carretera de Sarrià, así como el cierre y los accesos a la finca.



Los jardines de la Finca son actualmente parte de los jardines del Palau de Pedralbes. Para esta obra, Gaudí se inspiró en el Jardín de las Hespérides, tal y como Jacint Verdaguer lo describía en su poema L'Atlàntida. El poema trata sobre el sueño de un joven Cristóbal Colón a quien un ermitaño le narró el fin del mítico continente de la Atlántida.

La entrada de los carruajes destaca por su enorme puerta de 5 metros, conocida como la Puerta del Dragón. Es un gran dragón encadenado en hierro forjado, que simboliza la bestia mitológica de Verdaguer, Ladón, el guardián del Jardín de las Hespérides que fue vencido por Hércules. Al morir, se convirtió en la constelación celeste del Dragón, y Gaudí diseñó la puerta de forma que, en el mes de abril, la posición de las estrellas quede en la misma orientación que muestra el dragón de hierro.



Gaudí lo representó con alas de murciélago y cuerpo escamado.



Y con la boca abierta y amenazante, defendiendo la puerta.



Encima del dragón, en el pilar que sujeta la puerta, puede verse un medallón con la G de Güell.


Y en la parte superior, coronando el pilar, un diseño floral que representa un naranjo. En el poema de Verdaguer, Hércules, después de matar el dragón, robó las naranjas de oro del jardín que custodiaban las Ninfas Hespérides.


En recuerdo al héroe, Gaudí diseñó la fuente de Hércules que se encuentra en los jardines de Pedralbes. Y en recuerdo de las Hespérides, que al dejar que Hércules robara las naranjas fueron castigadas, en el jardín se plantaron las tres especies de árboles en las que fueron convertidas: un sauce, un chopo y un olmo.


Al lado, en la puerta de peatones, el dibujo del hierro forjado representa una lira.



Los pabellones constan de portería, caballeriza y picadero. La base es de piedra y ladrillo visto de diversas tonalidades. Fijaros en el detalle de la separación entre ladrillos.



La obra muestra paredes y arcos parabólicos de ladrillo y decoraciones con piezas de cerámica que dibujan formas geométricas. El conjunto tiene cierto aire mudéjar.




Las tres edificaciones están rematadas por unos ventiladores en forma de chimeneas, recubiertas de cerámica. Es aquí donde Gaudí ensayó con los trencadís de cerámica que luego utilizó profusamente en la construcción de sus edificios.



El primer edificio, a la izquierda, es el pabellón de la portería.



Entramos en el jardín, cuando lo visité estaba algo descuidado.



Esta fuente es una réplica de la desaparecida en la Casa Vicens (1953)



Aquí se exponen máquinas y herramientas de construcción de la época entre los que destaca una espectacular grúa, utilizada en la construcción de la Pedrera.



A la izquierda de la puerta de entrada se encuentra la Caballeriza, formada por dos pabellones diferentes y unidos: la cuadra y el picadero.



El picadero visto desde el jardín.



En el techo, una cúpula con forma de templete hace de linterna para que entre la luz al interior.



Aquí se guarda la maquinaria utilizada en la construcción de los pabellones, así como los materiales para el funcionamiento de la propia cuadra. En el suelo, en el desagüe, también puede verse la G de Güell.

          

La linterna de la cúpula permite una buena entrada de luz.



Esta escalera permite el acceso al terrado. Fijaros en la forma de los escalones.


Las cuadras tienen forma abovedada.



Las líneas rectas y curvas se entremezclan.




La puerta de entrada a las caballerizas es también de hierro forjado, y otra vez podemos ver la G.




Tras la muerte de Eusebi Güell, en 1918, sus descendientes cedieron la casa y parte de los terrenos para la construcción del Palau Reial de Pedralbes (Palacio Real de Pedralbes).



El conjunto forma parte del patrimonio de la Universidad de Barcelona, que ha cedido el uso del recinto de los pabellones al Ayuntamiento durante 10 años a cambio de una compensación anual. Los trabajos de restauración y su coste serán asumidos por el consistorio, que espera recuperar la inversión con las visitas turísticas. Además el recinto albergará actividades culturales, científicas y educativas.



En 1969 los Pabellones Güell fueran declarados Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Recinto de la Maternidad. Casa de la Maternidad y Expósitos


La historia que esconde esta institución es una de las más tristes y, a la vez, solidarias de la ciudad.

El expósito era el recién nacido abandonado por la madre. Las casas de expósitos eran instituciones que resolvían el problema de la maternidad no deseada. La moral católica y las dificultades económicas de una buena parte de la sociedad hacían que multitud de niños fueran abandonados.


Entrada por Travesera. Pabellón Cambó.
Acogió la ampliación de la sección infantil para alojar 144 niños de dos y tres años.




El pabellón Cambó se construyó encajado entre los pabellones
gemelos Prat de la Riba y Hermanas.
En todas las ciudades importantes, por ley, había una casa de expósitos, en las que se instalaba un torno donde se depositaba al recién nacido sin que nadie lo viera, y se tocaba una campanilla. Una de las religiosas acudía al instante para recogerlo.

Pabellón Hermanas.
Alojamiento de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl. En 1989 alojó las oficinas del Comité Organizador de la Olimpiada de Barcelona por lo que también le llaman Pabellón Olimpia.
 
Pabellón Prat de la Riba.
Funcionó como enfermería. Actualmente es el IES Les Corts

En 1853 nació La Casa de Maternidad y Expósitos de Barcelona en el local de la Misericordia en la calle Ramelleres. Al comienzo las cosas fueron difíciles, entre el 80 y el 100 de los niños se morían, especialmente los recién nacidos. A finales del siglo XIX se consiguió controlar la mortalidad y el número de niños creció.


La escultura de una mujer con una criatura en los brazos evoca el origen de este lugar.
 
Se decide trasladar la institución a una zona más saludable y en 1878, se adquirió la masíaCaballero en Les Cortsde Sarrià. Se pudo recibir los niños asiladosen 1884 y un año más tarde las niñas. Los lactantes aún deberían esperar en la calle Ramelleres hasta el año1892.


El pabellón de destetados o Ave Maria.
Para niños y niñas de 2 a 5 años. Actualmente está ocupado por el Departamento de Salud de la Generalitat
En 1895 se aprueba el Plan de Actuación y Ordenación de la Casa de Maternidad, El proyecto inicial de la estructura y de los pabellones -la mayoría modernistas- se encargó a Camil Oliveres i Cansaran, que distribuyó los edificios de manera independiente por el recinto siguiendo los cánones sanitarios más avanzados de aquella época. Después de su muerte, el proyecto lo continuaron otros arquitectos.


Enfrente, el Pabellón de Lactancia, actualmente Pabellón Mestral.
Con espacio para 160 lactantes y 60 nodrizas

Los pabellones construidos hasta la primera década del siglo XX son edificios construidos con mampostería de piedra combinada con ladrillo visto y ornamentados con detalles de cerámica.



Años más tarde se construyeron otros pabellones con una estética diferente. Las diferentes fases de construcción de la Casa de la Maternidad se prolongan durante casi setenta años.



Pabellón  de cocina y panadería. Actualmente Pabellón Central.
Dada la distancia que separaba la cocina de los otros pabellones se construyeron unas galerías subterráneas para transportar la comida con vagonetas.



Pabellón para lavaderos, lavandería y estufas de desinfección.
De una sola planta y azotea plana, utilizada como tendedero de ropa. En 1987 se instaló el Archivo Histórico de la Diputación de Barcelona

A partir de 1914 el centro es un referente de la beneficiencia infantil. Los profesores puestos por la Diputación sustituyeron a las monjas en la educación de los niños y por primera vez les dieron las clases en catalán. Fue la primera institución de todo el Estado español de aplicar el sistema pedagógico de María Montessori.



Pabellón Levante

Pabellón de enfermedades infecciosas. Actualmente ocupado por el Organismo de Gestión Tributaria



Pabellón Poniente.

Para niños tuberculosos. Para curar y prevenir enfermedades, se consideraban que los niños debían estar al aire libre el mayor tiempo posible.

 

Pabellón Helios
Llamado así por los efectos beneficiosos de los rayos solares. Tenía una "galería de cuidado" para niños tuberculosos.

Además, se iniciaron servicios de pediatría (para atender a los cerca de 2.000 niños que por aquel entonces residían en la casa) y de ginecología. La atención médica profesional sustituía así al voluntarismo de las  comadronas.


El pabellón Rosa, casa para madres solteras


El pabellón Rosa, es obra del arquitecto Josep Goday y Casals, se inauguró en 1925  y se cerró el año 1974, cuando la instalación se trasladó al pabellón Azul



Actualmente acoge oficinas de la Universidad de Barcelona

Pero la Guerra Civil rompió con todo aquello. A causa de la contienda y la falta de recursos, centenares de padres llevaban a sus hijos para que estuvieran a salvo temporalmente.



Casa del Cura. Actualmente Pabellón Garbí
Pabellón destinado a depósito de cadáveres, sala de autopsias y laboratorio


El franquismo significó un retroceso. Las religiosas tomaron de nuevo el control del centro y en 1957 el general Franco inauguraba los Hogares Mundet. Se tendió a reducir la población infantil de la Casa, acortando la edad de estancia para trasladarlos al nuevo equipamiento. Por el contrario, la sección Maternal se había consolidado como un servicio público pionero en relación con las especialidades de Tocología, Ginecología y Pediatría.


Pabellón Azul

Se inauguró en 1942 para atender mujeres casadas. Se estableció un servicio de Obstetricia y Ginecología, que se convertiría en uno de los más importantes de España, con Santiago Dexeus tiene como jefe interino, Actualmente es la sede de Maternidad del Hospital Clínico


El cese de las actividades de la Casa de Maternidad estuvo marcado por un cambio en la legislación. Hasta 1958, los padres biológicos podían reclamar a sus hijos, lo que desanimaba a los padres que querían adoptar, pero ese año la ley cambió y las parejas empezaron a adoptar. Los abandonos a la manera tradicional ya no se producían y el Estado se encargó de proporcionar cobijo a los abandonados y huérfanos a través de los centros de acogida. La Casa de Maternidad cerró sus puertas en los años 80 después de un siglo y medio de atención.



Actualmente los jardines proporcionan un área de descanso con grandes áreas de césped que dan una sensación de gran amplitud, con anchos caminos de tierra que unen de los pabellones como los accesos al recinto. Muy tranquilo y con poca gente, cuenta con dos  áreas de juegos infantiles.


 
Es de destacar la gran variedad de especies vegetales, sobre todo de árboles, que hay en estos los jardines.
 



Se pueden contemplar en ejemplares de unas dimensiones y una calidad no demasiado habituales, como las altísimas palmeras datileras Canarias, y tres magnolias de un tamaño más que excepcional, sobre todo una de ellas, gigante, probablemente la más grande de Barcelona, con más de 12 m de altura y una anchura que supera largamente los 15 m. Cuando, a finales de primavera, se empiezan a abrir sus enormes flores blancas, es todo un espectáculo.
 

Situado al lado del Camp Nou, a los amantes del fútbol les recomiendo pasar por aquí antes del partido.

 
 





 

Fuente:
http://www.xtec.cat/~mbazan/les_corts/maternitat/album_maternitat/image001.htm